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PEDIR UN PRESTAMO PARA EMPRENDER UN PEQUEÑO NEGOCIO

PEDIR UN PRESTAMO PARA EMPRENDER UN PEQUEÑO NEGOCIO


emprender y ganar dinero
Pedir un préstamo para emprender un pequeño negocio
Tienes una gran idea, sabes como llevarla a cabo, pero una buena idea sin dinero no es suficiente para hacer realidad tu sueño. Una de las características a tener en cuenta a la hora de solicitar un préstamo o crédito dependen de para qué pidamos el dinero.
Aunque crédito o préstamo se parezca la principal diferencia en su definición, es que el préstamo es una cantidad de dinero que un prestamista entrega a un cliente y el crédito rápido, es un límite de dinero normalmente hasta 5.000 euros, del que el consumidor podrá disponer de manera urgente y con menos trámites burocráticos.
Normalmente, los intereses de los créditos suelen ser mayores que los que se aplican a los préstamos pero la facilidad para conseguir este tipo de créditos, hace que cada día haya más personas que tomen la decisión de crear su propio negocio.
Por esa razón, para afrontar la barrera de la falta de dinero existen paginas como ésta que nos abren la puerta a la financiación. Los intereses que se paguen van a depender de varios factores, como el tipo de cliente que seas, la cantidad de dinero solicitada, el tipo de entidad que te preste el dinero y, muy importante, del tipo de producto financiero que dispongas.
¿A qué es debido?
En muchos casos se debe a la flexibilidad, una de las características que diferencian unos de otros.
Los préstamos, están sobretodo destinados para la compra de algo concreto o un proyecto. El cliente recibirá una cantidad prevista de dinero, que es la que ha solicitado, normalmente destinada en su totalidad o casi, a la compra de un bien o al pago de un gasto determinado.
Los prestamos los pueden solicitar tanto a una personas como una figura jurídica. Normalmente, el prestamista exigirá saber el fin que el cliente le va a dar al dinero si la cantidad es muy alta.
Después de recibir el préstamo el cliente deberá hacer frente a la devolución de la cantidad prestada, a las comisiones y a los intereses en unos plazos concretos, ya estipulados en el contrato informados con anterioridad y reflejados en el mismo contrato.
La duración es variable, en función de la cuantía y de lo que acordemos. Los intereses a los que tendremos que hacer frente son de la totalidad de la cantidad que nos hayan prestado. En ocasiones llevan asociados comisiones o gastos adicionales a los intereses.
Éstos gastos son por estudio de solvencia, gastos de apertura o cancelación anticipada del préstamo, entre otros y en este caso, suelen ser más altas que las de los créditos. Aunque se cuenta con cierta flexibilidad, las variaciones en el contrato suelen llevar asociado costes adicionales que deberán ser asumidos por el propio cliente.
También, si deseamos renovar o ampliar el plazo, es necesario celebrar un contrato de nuevo, por lo que habrá que hacer frente a las nuevas comisiones y gastos generados por el cambio.
Ahora sólo nos queda invertir bien nuestro dinero en lo que mas deseemos

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